Confesiones Culinarias

Esta página es para que nos desahoguemos. Aquí van nuestros fracasos culinarios, ocultos tras el anonimato más estricto. Mal que mal, la historia es divertida, pero siempre es mejor que le haya pasado “a alguien más”

cropped-IMG_20150104_190201605.jpg

Si quieres confesarte, nuestro formulario te espera al final de la página.

Confesiones Culinarias

Aquí vamos con las confesiones:

  1. Era invierno y para la merienda se me ocurrió hacer arroz con leche bien caldoso y con canela. Esperé a la familia y les serví un tazón generoso, el aspecto y el aroma era delicioso pero…. en vez de azúcar le puse sal por error . No me atrevo a contar lo que sucedió cuando lo probaron. Que nadie se entere. – Gordo Feliz
  2. La primera vez que quise hacer lentejas, tenía sólo nociones básicas. Remojar toda la noche y luego cocinar.lo que no sabía era que crecían, no sólo se ablandaban. Puse una olla grande llena de agua y 1 kilo de lentejas. Cuando entré a la cocina la mañana siguiente se habían salido de la olla y había lentejas hasta en el piso! – Principiante
  3. Una vez hice papas rellenas, quedaron perfectas, salvo que nadie me dijo que debia mezclar la papa con huevo… La freidora era una majamama de pure frito y queso – Papas rellenas
  4. Cuando compré la máquina de pan, probé hacer un pan SOLAMENTE de algarroba. Hermoso, una belleza. Pero absolutamente INCOMIBLE de amargo. Ni los perros se lo quisieron comer!!! – Algarroba
  5. Una vez hice tallarines con limón y maicena. Quedaron cubiertos por una baba traslúcida y ácida. Nunca más – Desafortunado
  6. Se me ocurrió que una lasaña de crema de frambuesas y salsa de chocolate iba a ser una maravilla. Nunca horneen la crema chantilly. – queNadiesentere
  7. Puse unos tarros de leche condensada en la olla a presión para hacer manjar y me fui a jugar fútbol. Después tuve que limpiar el manjar del techo. – enelextranjero
  8. Una vez hice un bizcocho para la torta de cumpleaños de mi pololo. Ilusionada, bajé receta de internet y me apliqué. El problema es que me equivoqué con la cantidad de bicarbonato y quedó lindo, pero intragable de amargo. Se fue a la basura. – Anónimo

¡Confiésate!

Tu confesión es anónima. Envíanosla y si es tan terrible como crees, la publicaremos. Si no la publicamos es porque no estás tan mal como crees 😉

Esperamos que con la lectura de las confesiones, y eventualmente con tu confesión, te des cuenta de que nada es tan malo.

 

Algunas recetas y comentarios además de los cursos.